Descripción:
La Suprema Corte de Justicia, desde la reforma constitucional de 1994, ha desempeñado bastante bien la función de pacificar conflictos políticos. Sin embargo, la segunda gran asignatura de la jurisdicción constitucional, y quizá la más importante, ha estado prácticamente olvidada en estos trece años. Se trata de la protección de los derechos y libertades constitucionales del ciudadano. Para que la Corte desempeñe esta función debe abandonar la visión de que es un Tribunal Constitucional al estilo europeo, es decir, un tribunal separado del resto de los tribunales y cuya función principal es resolver los conflictos políticos relativos a la legitimidad constitucional de las normas. Este modelo de jurisdicción constitucional ha sido superado en Europa. Hoy en día, los jueces constitucionales, tanto en Estados Unidos como en Europa, están abocados a establecer criterios de interpretación con
Contribuciones:
Autor:
  • Ana Laura Magaloni Kerpel
Derechos de autor:
copyright © 2002-2012